Sistema de estimación directa simplificada: qué es, para qué se utiliza y cómo te puedes acoger a él

Una de las cosas que debes hacer al darte de alta como autónomo es escoger el régimen fiscal al que acogerte. Quienes no puedan acogerse al sistema de módulos deberán escoger entre sistema de estimación directa simplificada y el normal.

¿No sabes cuál es mejor para ti? Te contamos sus diferencias, características y obligaciones que tendrás como autónomo con cada uno de ellos para que lo tengas más claro.

Qué es la estimación directa simplificada

Este sistema es uno de los tres regímenes al que los autónomos pueden acogerse para tributar en la declaración de la renta.

Quienes lo escojan aplicarán una serie de normas especiales en el IRPF y también de obligaciones contables.

Requisitos del sistema de estimación directa simplificada

¿Quién puede acogerse a la Estimación Directa Simplificada? Desde la Agencia Tributaria explican las condiciones que hay que cumplir para poder tributar en el IRPF bajo este sistema. Son los siguientes:

  • La actividad económica que desarrolles no puede estar acogida al sistema de estimación objetiva, más conocido como el de módulos.
  • El importe neto de la cifra de negocio del año anterior no podrá superar los 600.000 euros. Esta cifra incluye el conjunto de todas las actividades que realices como trabajador autónomo. Si facturas más de esa cantidad tendrás que tributar obligatoriamente bajo el sistema de estimación directa normal.
  • Como autónomos no podrás ejercer otra actividad que tribute en el sistema normal. En ese caso todas las actividades pasarán a tributar bajo ese régimen y no en el sistema de estimación directa simplificada.
  • Que no hayas renunciado a aplicar el régimen de estimación directa simplificada para poder aplicar el normal.

Como autónomo, puedes escoger uno u otro sistema al comienzo de tu actividad. Si optas por el sistema simplificado, podrás cambiar al sistema normal cuando quieras. Para tomar la decisión, nada como conocer cuáles serán tus obligaciones como autónomo en estimación simplificada y la diferencia entre uno y otro régimen.

Cálculo del rendimiento neto de la actividad

Para saber si has ganado o perdido dinero con tu actividad económica como autónomo bajo este régimen, hay que usar las normativa del Impuesto de Sociedades, aunque con alguna modificación.

Como norma general, el rendimiento de la actividad será el resultado de restar los gastos deducibles a los ingresos.

Como en cualquier empresa, los ingresos son la suma de la venta de productos y servicios, subvenciones, indemnizaciones y otros ingresos. También tendrás que sumar los autoconsumos, es decir, el consumo que tú hagas de los productos de tu negocio. Por ejemplo, si cuentas con un supermercado y haces tu compra en él, eso será un autoconsumo.

¿Y los gastos deducibles? En el sistema de estimación directa simplificada estos gastos son prácticamente los mismos que en el de estimación directa normal. En otras palabras, a tus ingresos podrás restar gastos como:

  • Consumos de explotación: lo que vienen a ser las consumidas en el ejercicio de mercaderías, materias primas y demás adquisiciones corrientes de bienes efectuadas a terceros.
  • Gastos de personal y Seguridad Social, tanto de empleados como propios, en el caso de tus cuotas de autónomo.
  • Alquileres, en caso de haberlos.
  • Reparaciones de maquinaria y equipos de trabajo.
  • Servicios de profesionales independientes.
  • Impuestos deducibles como el IBI de la vivienda o el IAE.
  • Amortizaciones y otros gastos deducibles.

Hasta aquí todo es igual que para los autónomos en estimación directa normal. ¿Y las diferencias? El sistema de estimación directa simplificada cuenta con tres diferencias particulares. Son las siguientes:

Las amortizaciones del inmovilizado

El inmovilizado se refiere a las compras y materiales de tu negocio que van a estar en la empresa durante más de un año, como un ordenador, un coche o la maquinaria que necesitas para fabricar los productos que vendes.

Este tipo de inversiones no se pueden amortizar o imputar enteros como gasto en un solo año salvo que su precio sea reducido. En el caso de los autónomos, si el gasto es inferior a a 300 euros podrá imputar el 100% al año en el que lo compre con un límite de 25.000 euros para todo el ejercicio fiscal. Es lo que se conoce como libertad de amortización.

Los gastos que superen estas cantidades deben ir amortizándose a lo largo del tiempo, de manera que cada año se restará una parte de su valor al hacer la declaración de la renta. La fórmula de calcular ese valor es diferente en el sistema de estimación simplificada y normal.

Los autónomos que tributan en el sistema simplificado tienen la ventaja de que pueden hacer estas amortizaciones del inmovilizado material de forma lineal. La propia Agencia Tributaria cuenta con unas tablas específicas para estos trabajadores por cuenta propia:

Tabla de amortización simplificada 

GrupoElementos patrimonialesCoeficiente           lineal   máximo(%)PeríodoMáximo(Años)
1Edificios y otras construcciones368
2Instalaciones, mobiliario, enseres y resto del inmovilizado material1020
3Maquinaria1218
4Elementos de Transporte1614
5Equipos para tratamiento de la información y sistemas y programas informáticos2610
6Útiles y herramientas308
7Ganado vacuno, porcino, ovino y caprino1614
8Ganado equino y frutales no cítricos825
9Frutales cítricos y viñedos450
10Olivar2100

Gracias a estas tablas podrás calcular de forma sencilla cómo amortizar estos elementos, sin las complicaciones del sistema normal.

Gastos y provisiones deducibles

Esta es una ventaja para este tipo de autónomos. Al calcular el rendimiento neto de tu actividad como autónomo en el sistema de estimación directa simplificada podrás imputar una reducción del 5% del rendimiento neto en concepto de gastos de difícil justificación .

Por el contrario, los autónomos en estimación normal podrán imputar como gasto deducible las facturas que lleven 6 meses o más sin pagarse.

Esta diferencia entre estimación directa normal y simplificada seg debe a que así es más fácil hacer los cálculos.

Además, los trabajadores autónomos económicamente dependientes (Trade) tienen derecho a deducciones similares a las aplicables a los rendimientos del trabajo, según explica la Agencia Tributaria.

Cómo se calcula el pago fraccionado

Esta es otra de las particularidades de este régimen. Quienes deban proceder al pago fraccionado de IRPF a través del modelo 130, podrán calcularlo como un 20% del rendimiento neto desde el principio de año hasta el último día del trimestre menos los pagos fraccionados de trimestres anteriores y las retenciones de IRPF.

Reducción del 20% de los rendimientos netos de IRPF

Esta es una ventaja de los autónomos en el sistema de estimación directa, tanto simplificada como normal. Podrán disfrutar de una reducción del 20% en el rendimiento neto positivo durante dos ejercicios fiscales.

Esta ventaja sólo se aplican si eres un nuevo autónomo y no te has dado de alta en la misma actividad más tarde de 2013.

Obligaciones contables del autónomo en estimación simplificada

Esta es la mayor diferencia entre el sistema normal y el simplificado. Las obligaciones contables y administrativas en el primer módulo son mucho más parecidos a las de una empresa que en el segundo. De hecho, la palabra simplificado tiene especial sentido al hablar de estas obligaciones contables.

En este sentido, como autónomo bajo este sistema no tendrás que llevar una contabilidad ajustada al Código de Comercio. Estos son los libros contables que debes registrar como empleado por cuenta propia:

  • Actividades empresariales:
    • Libro registro de Ventas e Ingresos
    • Libro registro de Compras y Gastos
    • Libro registro de Bienes de Inversión
    • Libros exigidos por el IVA
  • Actividades profesionales
    • Libro Registro de Ingresos
    • Libro Registro de Gastos
    • Libro Registro de Bienes de Inversión
    • Libro Registro de Provisiones y Suplidos

Diferencias entre el método de estimación directa normal y simplificada

A estas alturas ya tendrás claro en qué se diferencia un sistema de otro y cuál puede ser adecuado para ti.

De forma resumida, las diferencias son las pequeñas distinciones contables en el IRPF en la amortización de capital y los gastos y provisiones deducibles y las obligaciones contables.

En términos generales, la estimación simplificada es, como su propio nombre indica, mucho más fácil de gestionar.

Cómo escoger entre estimación directa normal o simplificada

¿Cuál de los dos sistemas deberías elegir? La clave para decidir depende de tu situación de partida y tus previsiones.

La estimación directa simplificada está ideada para los autónomos que inician su actividad y necesitan limitar el papeleo y la contabilidad. De esta forma, si te acabas de dar de alta como autónomo o no sabes cómo funciona el mundo del trabajador por cuenta propia, la estimación directa es para ti.

Disponer de un buen programa de contabilidad y las herramientas adecuadas para llevar tus cuentas también pueden marcar la diferencia y ayudarte a centrarte en lo más importante, tu negocio.

Imagen / Joseph Frank

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