Salario en especie: qué es y cómo tributa

La mayoría de los trabajadores cobran su sueldo en dinero. Acaba el mes, se elabora la nómina y se recibe una transferencia con el importe acordado en el contrato laboral y acorde al convenio. 

Pero no siempre es así, ya que los trabajadores también tienen la posibilidad de cobrar por su trabajo a cambio de bienes o servicios. Esto es lo que se conoce como salario en especie.

Concepto de salario en especie

El salario en especie también es conocido como retribución flexible. Se trata de una forma alternativa al dinero para pagar el salario de un trabajador. Se realiza el pago del trabajo realizado por el empleado mediante bienes y servicios ofrecidos por la empresa sin coste o con un coste inferior al de mercado.  

Las empresas, suelen ofrecer complementos al pago económico el disfrute de una vivienda, un vehículo o servicios útiles como una guardería o transporte.

Las compañías podrán pagar una parte del salario de sus empleados en especie, si bien no puede hacerse de forma unilateral. El establecimiento de este tipo de retribución será objeto de negociación colectiva y estará reflejada en el contrato.

Este concepto viene establecido en el artículo 42.1 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que dice lo siguiente:

Constituyen rentas en especie la utilización, consumo u obtención, para fines particulares, de bienes, derechos o servicios de forma gratuita o por precio inferior al normal de mercado, aun cuando no supongan un gasto real para quien las conceda

Cuando el pagador de las rentas entregue al contribuyente importes en metálico para que éste adquiera los bienes, derechos o servicios, la renta tendrá la consideración de dineraria”.

Diferencias entre retribución en especie y retribución dineraria

En este sentido, existe una diferencia clara. La retribución dineraria o monetaria, es la más habitual entre los trabajadores e implica el pago del trabajo realizado en euros, ya sea pagado en efectivo o transferencia o cheque.

Salario en especie

La retribución dineraria, por contra, no conlleva el pago en euros, sino con un bien o servicio con valor y utilidad para el empleado que lo recibe. Este pago en especie tiene que ser valorado para poder determinar el total del salario, la suma entre el monetario y el recibido en especie.

Límites del salario en especie

Los límites que puede tener el salario en especie viene determinado en el artículo 26.1 del Estatuto de los Trabajadores

En el mismo se establece que, en ningún caso, en cualquier relación laboral, el salario en especie no podrá superar el 30% de las percepciones salariales del trabajador, ni dar lugar a la minoración de la cuantía íntegra en dinero del salario mínimo interprofesional (SMI).

Características del salario en especie

El salario en especie tiene una serie de características que lo definen, para que sea legal y pueda considerarse como tal:

  • Que se pueda establecer un valor económico.
  • Que el bien o servicio entregado se haga de forma gratuita o con un precio inferior al normal de mercado.
  • El objeto del pago en especie sea un bien, un derecho o un servicio.
  • Se pueda individualizar, es decir, que se pueda separar claramente lo qué recibe cada trabajador.
  • Que venga reflejado en un pacto explícito en un convenio colectivo o contrato. 
  • El pago del salario en especie debe depender claramente de una relación laboral entre empresa y empleado.

Ventajas del salario en especie

Incluir el salario en especie en la escala retributiva de la empresa trae consigo una serie de ventajas:

  • Permite mejorar la tesorería, ya que se puede gestionar parte del salario, sin necesariamente tener que tocar la tesorería de la empresa.
  • En el mercado laboral, donde las empresas compiten por el talento, las empresas que ofrecen mejores retribuciones en especie, tienen más posibilidades de atraer y retener talento.
  • Se incrementa el poder adquisitivo de los trabajadores sin tener que aumentar el coste salarial de la empresa.
  • Facilita la aplicación de medidas en la empresa vinculadas al salario emocional, facilitando mejorar la calidad de vida de los trabajadores, fortaleciendo el vínculo de empleados y empresa.
  • Mejora el clima laboral y reduce el absentismo de los trabajadores.
  • Aumenta la productividad y ayuda a reducir costes.

Ejemplos de salario en especie

Existen múltiples conceptos de pago a los trabajadores en especie. Algunos ejemplos de ellos son: 

  • Vehículos de empresa, puestos a disposición para el propio transporte y desplazamiento del trabajador. No debe confundirse con el uso del vehículo que se hace para trabajar.
  • Vivienda que alquila la empresa para que el trabajador se instale y viva en ella, solo o con su familia.
  • Programas de cheques de restaurantes o comedor subvencionado por la empresa.
  • Servicio de guardería para uso de los niños/as del trabajador.
  • Seguros médicos privados
  • Primas seguro de vida o planes de pensiones
  • Cestas de navidad o regalos
  • Entrega de acciones o participaciones de la empresa
  • Plaza de aparcamiento a disposición de los empleados
  • Pagos de suministros, tales como agua, luz o gas.
  • Bolsa de vacaciones o transportes, como billetes de avión para uso particular.
  • Préstamos de la empresa a sus trabajadores a un tipo de interés más bajo que el mercado.
  • Gastos de estudios y formación para el desarrollo del trabajador e incluso de sus descendientes, si bien no debe confundirse con los planes de formación habituales de las empresas.
Salario en especie

Una vez visto estos ejemplos, hay que tener en cuenta, otra serie de conceptos que no pueden ser considerados retribución en especie, si bien son pagados por la empresa: 

  • Indemnizaciones o suplidos por los gastos realizados como consecuencia de su actividad laboral.
  • Prestaciones e indemnizaciones de la Seguridad Social.
  • Indemnizaciones correspondientes a traslados.
  • Los pluses de distancia y transporte.
  • Indemnizaciones correspondientes a suspensiones o despidos.
  • Dietas para alojamiento y manutención.

¿Cómo tributa el salario en especie?

Como parte del sueldo, el salario en especie debe cotizar a la Seguridad Social y también pagar el IRPF, ya que se trata de un rendimiento del trabajo recibido. Por tanto, el trabajador está obligado a incluir lo cobrado en especie en la declaración de la renta, y la empresa está obligada a practicar retenciones de IRPF en la nómina.

Para poder calcular cuánto pagar a Hacienda, lo principal es saber cómo valorar cada bien o servicio pagado al trabajador

Para ello, Hacienda determina la forma de calcular el valor en función de los distintos tipos de pagos en especie. 

El ingreso a cuenta del IRPF en cada caso, se calcula aplicando el porcentaje de retención del IRPF que corresponda al trabajador por sus circunstancias personales al valor de la retribución en especie.

De forma general, las rentas pagadas en especie se valorarán por su valor normal en el mercado.

Para algunos conceptos en concreto, la Agencia Tributaria establece las siguientes pautas de valoración:

  • Para una vivienda propiedad  de la empresa que utilice el trabajador, el 10% del valor catastral o el 5% si el valor catastral está revisado. Tiene el límite que el importe no podrá superar el 10% del resto de contraprestaciones del trabajo.
  • En cuanto a los vehículos, si se entrega en su totalidad, el valor será el coste de adquisición para la empresa, incluidos los impuestos de la compraventa. Si se presta el vehículo para su uso particular, el valor será el 20% anual del coste de adquisición del pagador
  • En los préstamos que realiza la empresa a los trabajadores, el valor será la diferencia entre el interés pagado y el interés legal del dinero vigente en el período. Es obvio, pero por supuesto, que solo será un pago en especie si el tipo de interés del préstamo es menor al interés legal vigente en cada momento.

Rentas en especie que no tributan en el IRPF

Los siguientes pagos en especie no deben pagar a Hacienda al ser percibidos por el trabajador ya que están exentas:

  • Los productos a precios rebajados que se realicen en los comedores o economatos de la empresa.
  • La utilización por parte del empleado de los servicios sociales y culturales de la empresa.
  • Los cheques y tickets de restaurante con el límite de 11 euros diarios.
  • Los seguros por enfermedad del trabajador, cónyuge y descendientes, con el límite de 500 euros anuales para cada una o de 1.500 euros anuales en caso de personas con discapacidad.
  • Servicios de educación a los hijos de los empleados, en cualquier nivel educativo: preescolar, infantil, primaria, secundaria obligatoria, bachillerato y formación profesional, ya sea de forma gratuita o por precio inferior al normal de mercado.
  • Pagos al servicio público de transporte colectivo de viajeros para facilitar el desplazamiento de los empleados entre su lugar de residencia y el centro de trabajo, con el límite de 1.500 euros anuales para cada trabajador. Igualmente, también quedan exentos los gastos de viaje en transporte público o privado a una tasa de 0,19 € por kilómetro más lo correspondiente a peajes.
  • Las acciones o participaciones de la propia empresa entregadas al trabajador de forma gratuita o con un valor inferior al del mercado siempre  que no superen el valor de 12.000 euros anuales. Igualmente, se deben dar una serie de condiciones para quedar exentos, ya que debe realizarse en las mismas condiciones para todos los empleados, mantenerse durante 3 años y no superar el 5% de las participaciones.
  • Los gastos de formación y reciclaje para mejorar el desarrollo profesional  y desempeño del empleado en la empresa.

Imagenes: Unsplash.com/jasongoodman, Unsplash.com/fotoblend y Unsplash.com/kadh

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