Contrato de sustitución, cuándo se puede utilizar y qué ventajas tiene

Como empresa tienes a tu disposición diferentes tipos de contratos para cubrir tus necesidades. Uno ellos es el contrato de sustitución, que se enmarca dentro de los contratos temporales. En esta ocasión vamos a ver en qué consiste, cuándo se puede usar y cuáles son las ventajas para la pyme.

Qué es el contrato de sustitución

El contrato de sustitución o de interinidad es un tipo de contrato temporal que se utiliza para suplir durante un tiempo determinada a un trabajador que normalmente tiene derecho a reserva de su puesto.

Un ejemplo es un empleado que se acaba de casar y va a disfrutar de sus 15 días de permiso o un padre o madre que está de baja por maternidad o paternidad. Es decir, en momentos de bajas por contingencias comunes o profesionales.

Cuándo se puede usar el contrato de internidad

El contrato de sustitución está regulado por el artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores y en el RD 2720/1998, que establece en qué casos se puede recurrir a él.

Estos son los casos en los que la empresa puede usar el contrato de internidad:

  • Para sustituir a un trabajador que tiene derecho a la reserva de su puesto, como es el caso de las bajas por maternidad o una baja por incapacidad temporal.
  • Cubrir temporalmente una vacante mientras dura el proceso de selección.
  • Completar la jornada cuando un empleado solicita la reducción temporal para el cuidado de hijos o familiares enfermos, por ejemplo.

En determinadas situaciones también se puede usar para suplir a un trabajador autónomo económicamente dependiente o TRADE o a un socio de trabajo en una cooperativa.

Los contratos de sustitución son a jornada completa salvo cuando suplen a trabajadores contratados a tiempo parcial o en el último supuesto que has visto.

Requisitos de los contratos de sustutición

Una de las peculiaridades de este tipo de contrato es que debe incluir siempre el nombre del trabajador al que se suple y el motivo de la sustitución.

Además, debe registrarse en la oficina de empleo en un plazo de 10 días.

La duración de estos contratos temporales es del tiempo que el trabajador sustuido esté de baja o de permiso.

En el caso de las sustituciones por un proceseo de selección, la duración no podrá superar los tres meses.

Ventajas y desventajas del contrato de sustitución para la empresa

¿Cuándo conviene usar el contrato de internidad? La clave para tomar la decisión es conocer bien las ventajas de este modelo y sus inconvenientes.

Un contrato de sustitución permite a la empresa cubrir una vacante de forma rápida y muy flexible. Las ventajas de este tipo de contrato son:

  • Económicas, ya que no es necesario que el nuevo trabajador temporal cobre lo mismo que el anterior. De hecho, basta con que perciba el salario mínimo interprofesional o lo que marque el convenio para esa labor.
  • En esta línea, los trabajadores con contrato de sustitución no tienen derecho a indemnización labora, ya que no hay despido, sino finalización de su contrato.
  • Versatilidad organizativa. El nuevo empleado no tiene por qué desarrollar exactamente las mismas tareas del trabajador al que sustituye, como incluso ha reconocido el Tribunal Supremo recientemente (STS 4489/2021). En este sentido, es habitual que las tareas del puesto que se suple las realice un empleado con más experiencia y que el nuevo trabajador temporal se encargue de las que el otro deja de hacer.
  • Seguridad, ya que son contratos que no se transforman en infinidos al cabo del tiempo salvo cuando es para cubrir un proceso de selección.
  • Rapidez a la hora de cubrir bajas no previstas en la empresa.

La parte negativa del contrato de sustitución es su temporalidad, algo que afecta principalmente al empleado.

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