Cómo declarar las ayudas para pymes por la covid-19

El estallido de la pandemia y la paralización del país se tradujo en millones de euros en forma de ayudas y subvenciones para pymes y autónomos. Ahora esas medidas tendrán su impacto en los impuestos que toca pagar este año. ¿Cómo declarar las ayudas para pymes de la covid-19?

Lo cierto es que no no todas esas ayudas para autónomos tributan igual vamos. Por eso en este artículo vamos a ver cómo lo hacen las más extendidas caso por caso.

Préstamos ICO a pymes

La primera escala en cómo declarar las ayudas para pymes por el coronavirus son los créditos ICO.

¿Hay que incluir este dinero en el Impuesto sobre Sociedades? ¿Y en la declaración de la renta?

La respuesta en ambos casos es afirmativa. Hay que declarar esos préstamos. Por fortuna, esto no quiere decir que vayas a pagar impuestos por los préstamos ICO.

Los préstamos ICO no suponen un ingreso en el Impuesto de Sociedades ni en el IRPF para el autónomo. Así, no pagarás impuestos por ese dinero.

Al contrario, son un gasto deducible. En concreto podrás desgravar los intereses y gastos de formalización del préstamo en ambos tributos. 

No deducir estos gastos es uno de los errores de los autónomos al presentar la renta.

Exoneraciones de cuota y aplazamiento de impuestos

Esta fue otra de las medidas estrella para dotar de liquidez a autónomos y pymes. ¿Cómo hay que incluir estas ayudas a pymes en los diferentes impuestos? Básicamente es un dinero por el que no habría que tributar.

Al no haberse pagado efectivamente, esas cuotas no se podrán imputar como gasto fiscalmente deducible y tampoco los impuestos pagados. En caso de imputarlo de esa forma, habría que incluir también un ingreso equivalente.

Ayudas directas y subvenciones de las comunidades autónomas

Las comunidades autónomas fueron las encargadas de canalizar buena parte de las ayudas directas para hacer frente a la pandemia.

Como norma general y salvo que la ayuda especifique lo contrario, habrá que tributar por ese dinero. En otras palabras, esas ayudas y subvenciones a la pyme no están exentas en el IRPF ni en el Impuesto sobre Sociedades.

Según explica la Agencia Tributaria, se presupone que el autónomo que cobró esas ayudas las usó para su actividad económica.

En ese caso, las ayudas que reciba el autónomo se considerarán un ingreso de la actividad económica por el que habrá que tributar. En otras palabras, ese capital se sumará al resto de ingresos como profesional.

Si quien recibe la ayuda es una persona que no realiza actividad, se considerará una ganancia patrimonial dentro del IRPF.

La prestación por cese de actividad

Esta fue una de las ayudas más extendidas que benefició a los autónomos que vieron caer sus ingresos drásticamente por el coronavirus.

La fiscalidad de la prestación extraordinaria por cese de actividad recogida en el RD 8/2020 es cristalina. Tributa igual que la prestación por cese de actividad normal, que tiene la misma consideración que el paro.

La traducción es que ese dinero no está exento de tributar en el IRPF. En concreto, esa prestación se suma a los rendimientos del trabajo y no a los de la actividad económica.

Al tratarse de un rendimiento del trabajo, los primeros 2.000 euros están exentos, aunque hay que incluirlos igualmente al hacer el IRPF.

La Mutua debería haberte enviado el certificado de retenciones a cuenta de la prestación por cese de actividad, que debería también reflejarse dentro de tus datos fiscales.

Esa es una de las cosas que deberías revisar en tu borrador de la renta.

Imagen I Tyler Franta

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