Bonificaciones para autónomos con discapacidad

Cuando se trata de hacerse autónomo  toda ayuda es bienvenida. Los trabajadores por cuenta propia pueden acceder a diferentes ayudas que incluyen bonificaciones para autónomos con discapacidad.

Estas ayudas a emprendedores con discapacidad se centran en sus primeros pasos como autónomo. En otras palabras, actúan como bonificaciones en su cuota para que paguen menos y dispongan de liquidez para hacer crecer su negocio o ganar más tiempo hasta facturar más.

Bonificaciones para autónomos con discapacidad

La Ley de Reformas Urgentes del Trabajador Autónomo aprobada en 2017 incluía una serie de medidas específicas a los profesionales con discapacidad.

La bonificación para autónomos con discapacidad permite a las personas con un grado de discapacidad igual o superior al 33% reducir su cuota de autónomo a la Seguridad Social durante los primeros 12 meses. Esta ayuda establece una tarifa plana diferente según su base de cotización. Esta es la distribución:

  • Quienes cotizan por la base mínima podrán aplicar una reducción sobre la cotización por contingencias comunes durante el primer año de actividad. La traducción es que solo pagarán 60 euros de cuota, de los cuales 51,50 serán para contingencias comunes y el resto para las profesionales.
  • Quienes coticen por una base superior a la mínima disfrutarán de una reducción del 80% de la cuota durante los primeros 12 meses.

Una vez superado ese periodo inicial se aplicará una bonificación del 50% sobre la cuota de contingencias comunes  durante 48 meses.

Los autónomos que desarrollen su nueva actividad en un municipio con menos de 5.000 habitantes podrán extender la bonificación oficial 12 meses más. Sin embargo, esto no hará que puedan ampliar el tiempo total que dura la bonificación y que es de 5 años.

Requisitos para poder acceder a la bonificación

Esta bonificación para autónomos discapacitados está disponible para quienes cumplan las siguientes condiciones:

  • Personas que se den de alta como autónomos.
  • Que no hayan estado dadas de alta en el RETA en los dos años anteriores.
  • Que acrediten un grado de discapacidad igual o superior al 33%.

También para los autónomos con discapacidad sobrevenida

Esta ayuda también está disponible para los profesionales que hayan adquirido alguna discapacidad cuando ya estaban dado de alta como autónomos. Desde 2019 estos trabajadores por cuenta propia pueden beneficiarse de la tarifa plana.

En este caso debe ser el autónomo quien la solicite y se suma un año más al requisito de no haber estado dado de alta en el RETA con anterioridad. De esta forma, en lugar de dos años son tres.

La bonificación con discapacidad sobrevenida se puede solicitar incluso cuando antes se ha cotizado con tarifa plana.

Esta bonificación es una de las ayudas para autónomos con discapacidad, pero no la única. Hay otras ventajas que puedes aprovechar si empiezas tu actividad y presentas una discapacidad superior al 33%.

Entre ellas destacan las ayudas económicas de entre 5.000 y 10.000 euros para iniciar la actividad, financiación bancaria más asequible o ayudas a para la asistencia técnica y la formación que cubren hasta un 75% del coste del curso o servicio contratado.

A esto se suma un aumento hasta 1.500 euros de la deducción en el IRPF por la contratación de seguros de salud frente a los 500 euros habituales.

Además, como autónomo discapacitado podrás acceder al Kit Digital del Plan de Digitalización para pymes 2021-2025, así como al resto de ayudas que están disponibles para los empleados por cuenta propia.

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